Kanil Che explora el encuentro entre materiales asociados a la tradición y tecnologías propias de la contemporaneidad. La calidez del tzalam, el ornamento grabado y la presencia discreta de la luz construyen una pieza donde distintos tiempos conviven en un mismo objeto. Más que una mesa de centro, Kanil Che propone una reflexión sobre la permanencia, la transformación y el diálogo entre memoria y porvenir.